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5 trucos para no engordar durante la lactancia

Es espectacular la hambruna que te invade las 24 horas del día en la lactancia. Hay quién adelgaza mucho en este periodo, pero cada vez son más las madres que se quejan de todo lo contrario. Y es que aunque dar el pecho ayuda a la recuperación tras el embarazo, también es verdad que multiplica por cinco el apetito.  Con mi primera hija me dejé llevar, pero ya con la tercera he aprendido a controlarlo. Y como algunas me habéis preguntado sobre ello, pues aquí os dejo mis trucos para no engordar durante la lactancia. ¡Ojo! Esto es algo muy personal, no soy ginecóloga, ni pediatra ni nutricionista. Solo una madre con 3 niñas que os cuenta lo que le funciona 😉

Lo que está claro es que aquí no se pueden hacer dietas estrictas ni ponerse en plan nazi con las calorías porque, igual ya lo has experimentado, cuando comes menos o dejas de comer no generas leche para el bebé.

En este punto tengo que decir, aunque se que será polémico, que tampoco creo que haya que demonizar a quien prefiere dar leche de fórmula desde el principio para no ver condicionada su alimentación por las restricciones de la lactancia materna. Al final es una elección personal y dar el pecho tiene sus esclavitudes, y mejor abrazarlas de buena gana que a regañadientes, porque se te puede hacer eterno.

Foto: Heidi Lau

Snaks saludables entre horas:

Os aseguro que no me llevo comisión de Mercadona (aunque no me vendría nada mal), pero es que en este supermercado he encontrado todo lo que necesito para no ponerme “gocha” entre horas. Se trata de snaks que te ayudarán a matar el gusanillo que te entra a las horas más insospechadas (sí, yo también hago excursiones a la cocina a las 5 de la madrugada después de darle la toma). Toma nota:

Edamame: las vainas de soja. Siempre tengo un tupper con edamame ya cocido con su sal de escamas.Se trata de un alimento 100% natural, libre de colesterol y con mucha proteína, que constituye una alternativa a la proteína animal y ayuda a reducir el colesterol.

Triángulos de maíz con legumbres y de trigo sarraceno: cuando hago aperitivo en casa con amigas, en lugar de patatas fritas tomo estos triángulos. Riquísimos y muchísimo más sanos, sin azúcares añadidos y bajo contenido de sal.

Fruta deshidratada: son unas bolsitas con trozos de manzana y mango deshidratados. 100% natural y sin azúcarez añadidos. Cada bolsita equivale a una ración de manzana fresca o a un mango fresco.

Gelatinas: también en Mercadona compro gelatina 0% que tiene 1 kal según el envase. Estas me las tomo como churros y quitan las ganas de dulce. Las tienes de mil marcas.

Fruta cortada:

Esto es ¡clave! Siempre fruta cortada en la nevera. ¿Que te entra el ataque y necesitas llevarte algo a la boca? Pues fruta, que además también calma la sed que produce dar el pecho. Yo siempre tengo piña, que me gusta mucho y encima es diurética. También mango y cuando llega la época, sandía a mansalva, llena mucho y es agua. Creo que me puedo comer media sandía yo sola en un día. También diurética.

Dulces condenados al destierro

Ni los pruebo. Ahí sí soy radical. De postre con la comida siempre café y en las cenas gelatina o yogur bifidus 0%.

Comidas y cenas

En comidas y cenas entre semana sólo tomo proteínas de carne o pescado a la plancha o al horno, verduras hervidas y ensaladas con bases de canónigos y espinaca (siempre les meto mango, piña o frutos rojos).  En el fin de semana ya tomo legumbre y pasta/arroz y nunca para cenar. Si salgo por ahí con amigos sí abro la mano, ¡que tampoco es cuestión de  amargarse la fiesta!

Andar

Es difícil correr o hacer cualquier otro deporte de cardio después en la cuarentena, ya que el suelo pélvico puede resentirse. Así que andar es un sustituto maravilloso que te mantiene en forma y puedes introducirlo facilmente en tu rutina diaria. ¿Sacas al bebé a pasear? Pues vete lejos ¡muy lejos! y a paso rápido.

Bueno, espero haber ayudado algo. Como os decía al principio, esto no son recomendaciones de un profesional de la nutrición, solo lo que a mi me sirve y, eso sí os puedo asegurar,  me funciona. En cualquier caso luego cada una es un mundo así que si os queréis apuntar a alguna de estas ideas comentadlo con vuestro médico que siempre os dará más tranquilidad 🙂