“Lo único que da sentido a tu vida es el amor incondicional”

África Baeta es presentadora de ETB y tiene tiene tres hijos: Santi (18 años), Naroa (13) y Leyre (10). Enamorada de su familia, que prioriza por encima de todo, destaca también como periodista. Una valía profesional que la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión le reconocía el año pasado otorgándole el Premio Iris en la categoría de mejor presentadora de informativo autonómico.

África recogiendo el Premio Iris. Foto: Deia

África recogiendo el Premio Iris. Foto: Deia

WMW.- Tu profesión te exige estar siempre alerta y conectada, las mismas exigencias que el ser madre.

Desde pequeña quería ser periodista. Considero que no es una profesión o un trabajo, sino una forma de vida absolutamente vocacional. De la misma forma siempre he tenido muy claro que quería formar una familia y que esa iba a ser mi prioridad. No soy una persona que construya muros, al revés, soy de las que pienso que en la vida hay que cumplir los sueños y luchar por ellos.

WMW.-  ¿Cómo tomas las decisiones cuando las obligaciones profesionales y las personales se solapan? 

Compaginar ambas facetas no es sencillo. De hecho, cuando miro hacia atrás me sorprendo recordando las barbaridades que he llegado a hacer para compaginarlo todo. Cualquier decisión la tomo pensando en los demás, sopesando mucho los pros y los contras.

Supone un sacrificio grande, renunciar al “yo”  pero al final del camino descubres que lo único que da sentido a tu vida es el amor incondicional.

12-africa-baeta_iris-saria_1_7378_11WMW.- En tu caso, ¿qué sacrificios han sido necesarios para alcanzar el éxito profesional?

Depende del concepto que tengas de éxito. Para mi es un éxito trabajar en lo que amo, no soy ambiciosa en ese sentido. Sí es cierto que alguna vez he tenido que rechazar alguna oferta laboral tentadora, pero no me arrepiento para nada de haberlo hecho. Soy de las que piensa que el día que muramos se nos recordará por el amor que hayamos sido capaces de dar y no por el lugar que hemos ocupado profesionalmente. Eso sí, me considero una persona con mucha suerte porque profesionalmente he conseguido lo que siempre he soñado. Mi lema es ser una hormiguita. Hay que trabajar sin descanso, sin hacer ruido, con humildad pero con mucha constancia. Los resultados llegan solos.

¿Sacrificios? En mi curriculum tengo una larga lista de días sin dormir para poder llegar a todo. No sé tampoco lo que es sentarse en un sofá al final de una jornada laboral, me levanto sobre las seis de la mañana y me voy a la cama sin parar de hacer cosas sobre las doce de la noche o una. No sé ser de otra forma, también lo reconozco. Pero es sí, hacerlo me llena de satisfacción al final del día.

WMW.- Has dirigido equipos, y sabes lo que supone una baja en medio del caos de una redacción cuando se trata de sacar un programa adelante. ¿Hasta qué punto importa que la trabajadora en cuestión tenga niños pequeños?

Me considero una afotunada porque jamás he tenido problemas de este tipo. Trabajo en una televisión que se esfuerza porque la vida familiar y la laboral sean compatibles. Sí soy consciente de que en otro tipo de empresas, sí puede ser un hándicap. Hoy mismo oíamos al consejero Angel Toña asegurar que los empresarios no quieren mujeres en edad fértil o jóvenes sin experiencia o trabajadores mayores de 50 años.

WMW.- Cuando echas la vista atrás, ¿te arrepientes de algo?

Para nada. Al revés, me siento orgullosa de la complicidad que mi marido y yo hemos logrado para sacar adelante una familia. Su apoyo, lo es todo y sin él, seguramente hubiese tenido que renunciar a muchas más cosas.

Tener un buen compañero es otro de los secretos del éxito.

WMW.- ¿Qué recorrido nos queda por hacer a las mujeres en materia de conciliación?

¿A las mujeres o a las empresas?…. Las mujeres tenemos una capacidad de sacrificio tremenda somos capaces de hacer malabares para no “fallar” en ninguna de nuestras responsabilidades.
 WMW.-  ¿Dirías que tu faceta como madre haya influido positivamente en tu labor profesional?

Es clave, en todo. Ser madre te abre los ojos ante la realidad en muchos sentidos. Volvemos a recuperar la capacidad para sorprendernos, para empatizar con nuestro entorno.

Cuando aprendes a ser menos “yo”, creces como persona y la vida se hace infinitamente más gratificante.

1 Comment

  1. […] sería imposible ejercer nuestras profesiones e incluso escribir en este site. Como dice la periodista África Baeta su entrevista  “tener un buen compañero es otro de los secretos del éxito”. Realizarse […]

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