Claves del look perfecto para la vuelta de tu baja de maternidad

Has estado cuatro meses de baja de maternidad, quieres volver al trabajo pisando fuerte. Indudablemente has sido madre y no eres la misma ¡eres mejor! y quieres que los demás lo sepan.

¡Ojo! En este post vamos a abordar el asunto  desde un único punto de vista, desde la perspectiva de tu imagen. La complejidad del tema de la conciliación y las incorporaciones después de la baja materna requieren varios artículos monográficos y volveremos a hablar de ello, pero hoy nos centramos en el poder de una autoestima alta derivada de la satisfacción de mirarte al espejo y que te guste lo que ves, algo que está más que demostrado.

 

Amanda Briega habla con conocimiento. Tiene 4 hijos y al volver de su tercera baja materna se encontró con una situación laboral complicada (como nos ha pasado a muchas). “Visualicé mi imagen como una armadura, la necesitaba fuerte para afrontar el reto. Todo el proceso que viví junto con mis conocimientos de marketing y asesoramiento de imagen es lo que aplico ahora con mis clientes. Tengo comprobado que trabajar tu imagen te ayuda a mejorar tu actitud en el trabajo y en tu vida personal”.

El estilo es decir de forma sencilla cosas complicadas. No es algo frívolo. Es lo que te ayuda a decirle al mundo quién eres y por qué estas aquí. Es conocerte y saber que la primera impresión que los demás tienen de ti es la que tú quieres.

Ella ha hecho de todo esto una ciencia, y con su método ayuda a profesionales a llegar a su máximo potencial proyectando una imagen con la que irradien confianza vayan donde vayan. Nos hemos tomado un café con ella para que nos de las claves del look ideal para la vuelta de tu baja de maternidad.

Consejos generales post baja de maternidad 

Incorpora este tema como una capacidad más que tienes que desarrollar asociada a tu trabajo, sácalo de la categoría de ocio, ya que está demostrado que afecta al desarrollo de tu carrera profesional.

No te olvides de ti. Cuando tienes hijos ya sólo sales de compras para ellos. Es brutal como nos proyectamos en nuestros hijos… pero pensándolo fríamente, a ellos eso les importa muy poco. Sin embargo, una madre que cuando se mira al espejo, le gusta lo que ve, es algo que no tiene precio.

Oblígate a salir de compras una vez por temporada a comprar una prenda especial para ti. Compra con cabeza, huye de las compras impulsivas o los chollos, qué puedas amortizarla mucho y qué te de ese plus de confianza que deseas.

Si quieres comprar mejor y amortizar la inversión, determina dos o tres colores, los que más te favorezcan, y cómpralo todo en esos tonos. Esto multiplica tus posibles combinaciones.

Presta especial atención a tu cabeza, manos y pies, en ese orden. La cabeza, cara, pelo, es lo que primero comunica de ti. Por eso no conviene pintarse en el coche o en la oficina. El pelo también comunica, dice mucho de tu actitud en el trabajo. Sé que tienes poco tiempo por eso te aconsejo que busques tratamientos que te hagan la vida más fácil. Las manos también tienen su aquel. Cuídatelas un poco y si puedes meterlas en tu rutina semanal dedicándoles un rato cuando los niños finalmente duermen, eso ya es para nota.

Una imagen definida, adecuada, que potencie tu encanto personal y sea acorde a tu personalidad puede abrirte puertas y ayudarte a conseguir mejores resultados. El estilo es como ese condimento que se utiliza para sazonar un plato. No es el ingrediente base pero es lo que marcará la diferencia.

El primer día de trabajo hazte con un amuleto. Una chupa de cuero, unas zapatillas más cañeras, un tacón alto, un bolso especial… ¡Lo que quieras! Una prenda o accesorio que te de el extra de confianza que necesitas.

El método Sprezzatura

El sistema de trabajo que desarrolla en su asesoría de entrenamiento de imagen y marca personal  se centra en el trabajo individual y personalizado con cada cliente de varias áreas.

En primer lugar, “definir el estilo personal con el que te sientes más identificados y que es más acertado para tu carrera profesional. Después paso a la acción convirtiendo su armario en una herramienta llena de prendas que les hacen sentir bien y que les funcionan. Salgo a buscar en las tiendas esas prendas que no se van a querer quitar. Consigo que se hagan fotos en las que se sacan partido para su perfiles sociales y páginas web de marca personal y entreno la comunicación no verbal, el tono, las forma de moverse y hasta la forma que tienen de andar. Para que todo eso sume a su persona.”

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *